Buenas noches de nuevo!
¡No os hacéis una idea de las ganas que tenía de poneros esta receta! Es genial cuando te inventas algo y el resultado es tan delicioso. Y lo que más me gusta es ver como mis peques y mi churri, cuando lo prueban ponen cara de: ¡tienes que repetirlo! Es una de las maravillas de esta vida, sin duda alguna.
Bien, vamos con la receta:
Ingredientes:
- 2 planchas de hojaldre
- Bechamel de queso y paté de jamón: 70 gr de mantequilla, 5 cucharadas de harina, leche, 150 gr de queso tierno gouda y una tarrina de paté de jamón
- 2 zanahorias
- 1 puñado de judías verdes (ya sé que esta medida es poco ortodoxa, pero es que lo cogí a puñados...)
- 1 puñado de guisantes
- 1 pimiento rojo grande
- 2 pimientos italianos grandes
- 3 filetes de ternera (sin telilla ni grasa, limpitos de todo vamos)
Lo primero es poner a cocer la verdura troceada pequeñita, zanahorias, judías verdes y guisantes (los guisantes obviamente no se trocean, y las judías si ya están troceadas tampoco). Cuando esté cocida, la escurrimos y reservamos.
Mientras, hacemos la bechamel como siempre la hagáis. Yo pongo una cazuela a fuego medio y derrito la mantequilla, y justo antes de que empiece a hervir, bajo el fuego y voy echando poco a poco la harina, (yo puse 5 cucharadas, pero es relativo, puede que os pida más o menos, por eso yo la voy echando de cucharada en cucharada), y remuevo con unas varillas y cuando está todo mezclado voy echando leche poco a poco (en este caso fue un litro y medio, una barbaridad, lo sé, pero si no lo usáis toda, podéis hacer croquetas, siempre y cuando vuestro hijo no se la coma a cucharadas como hizo uno de los míos ;) ), el caso es que vamos añadiendo la leche poco a poco hasta que tenga la consistencia adecuada, (para que quede más fina y asegurarme de que no tiene grumos, le doy con la batidora un par de minutos), entonces y sin parar de remover con las varillas, vamos añadiendo el queso cortado en tacos, y después la tarrina de paté. Removemos hasta que se integre ¡et voilà!, dejamos que se enfríe.
En una sartén con algo de aceite, caramelizamos los pimientos cortados en trozos, y le sellamos los filetes, cuando estén al punto, los picamos (solo la carne).
Precalentamos el horno a 210º grados.
En un molde para horno, ponemos una de las planchas de hojaldre en la base (con el papel protector debajo) y ponemos una capa generosa de bechamel, una capa con las verduras cocidas, los pimientos verdes, encima los trozos de pimiento rojo, después la carne picada, otra capa generosa de bechamel y tapamos con la segunda lámina de hojaldre cerrando bien los bordes para que no se salga la bechamel. Con un palillo le hacéis varios agujeritos.
Horneamos 30 minutos a 210º grados. Como cada horno es un mundo, a partir de los 20 minutos ir vigilando para que el hojaldre no se tueste demasiado. Yo lo saqué en cuanto estaba doradito.
¡Está delicioso! Os lo recomiendo 100%.
domingo, 15 de diciembre de 2013
Galletas de mantequilla (decoradas con glasa)
Muy buenas noches!!
Estoy intentando ponerme al día en lo que se refiere a subir las recetas, ¡que a este paso os las pongo en Carnavales!, si, lo se. No tengo remedio. Me lio, me lio...
En fín, vamos al tema. Esta recetas es de unas FANTÁSTICAS galletas de mantequilla, mis hijos se las comen como si fuesen lacasitos,¡les encantan!, así que espero que os gusten a vosotr@s también.
Ingredientes:
- 300 gr de mantequilla a temperatura ambiente (que esté blandita, pero no derretida, y no vale calentarla ;) )
- 120 gr de azúcar
- 2 huevos grandes
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- 600 gr de harina de repostería
- 3 cucharadas de leche
* Para la glasa:
- 2 claras de huevo (yo uso pasteurizadas)
- 400 gr de azúcar glass
- 1 cucharadita de zumo de limón
- 1/2 vaso de agua del tiempo
Bueno, lo primero es deciros que la cantidad de harina es relativa, a mí en esta ocasión fueron un par de cucharadas a mayores de los 600 gramos.
Batimos la mantequilla y poco a poco vamos añadiendo el azúcar, y cuando empiece a integrarse totalmente vamos añadiendo los huevos de uno en uno, cuando estén integrados añadimos la esencia de vainilla, hasta que se integre totalmente, vamos echando la harina de poco en poco y tamizada. (Yo para esto uso un colador pequeño mientras la amasadora bate). Cuando hayamos echado 3/4 partes de la harina, le ponemos la leche, y continuamos con la harina, hasta que esté totalmente integrada. Cuando se despega fácilmente de las paredes, ya está listo.
Una de las cosas buenas de esta masa, es que no necesita reposo, aunque si la dejamos unos minutos en la nevera, es más fácil trabajarla. Lo que yo hago es dividir la masa en 4 partes. Envuelvo 3 en film y lo meto en la nevera, mientras trabajo con la otra.
Precalentamos el horno a 180º grados. Ponemos un pliego de papel de hornear en la bandeja del horno.
Ponemos la masa entre dos pliegos de papel film y la extendemos con el rodillo, le dejamos más o menos medio centímetro, y con un cortapastas vamos cortando las galletas y las ponemos sobre la bandeja del horno. No las peguéis mucho, crecen un poquito.
Las horneamos entre 15-17 minutos, depende de cada horno. Lo mejor es que a partir de los 10 minutos, vayáis vigilando, en cuanto los bordes empiecen a dorarse, están hechas. Las dejáis enfriar sobre una rejilla.
Bien, una vez frías, es la hora de decorarlas, aunque sin decorar también están de lujo.
Preparar la glasa es lo más fácil del mundo, aunque requiere de práctica más que otra cosa, para cogerle el punto. (Yo la primera vez que lo hice quedó rica, pero durísima, era muy difícil trabajar con ella). Esta vez seguí los consejos de una de las grandes, El Rincón de Bea.
Empezamos a batir las claras de huevo y poco a poco vamos añadiendo el azúcar glass tamizado (es importante), y cuando llevemos la mitad del azúcar, le añadimos la cucharadita de zumo de limón. Seguimos añadiendo azúcar hasta que la glasa tenga la textura de la pasta de dientes.
Separamos la parte que necesitemos para el delineado en un bol, lo tapamos con film y lo dejamos en la nevera. Al resto de la glasa que nos queda le vamos añadiendo cucharadita a cucharadita el agua, hasta que tenga una consistencia algo más líquida, más menos con el yogur líquido. Cuando lo tengamos listo, es hora de preparar las mangas.
Es importante prepararlas todas, para que no tengáis que parar, se seque la glasa y demás historias. (Todas me pasaron la primera vez). Yo usé mangas desechables, pero sin boquilla. Como mi diseño era navideño, sólo necesitaba 3 colores: blanco, rojo y azul claro. Para el delineado solo necesitaba blanco y rojo. asi que cogí 3 boles algo más pequeños y mezclé parte de la glasa de delineado con colorante Wilton rojo, mezclé y lo metí en una de las magas, la cerré con una pinza. En otro bol puse un poco de glasa de relleno (más líquida) y con la puntita de un palillo le añadí colorante Wilton azul, mezclé bien, la metí en otra manga y la cerré tb con una pinza. En el tercer bol puse más de la mitad de la glasa de relleno y le añadí colorante Wilton rojo, mezclé bien y a otra manga, también cerrada con pinza. Por último, puse en otra manga la glasa blanca de delineado cerrada con otra pinza y lo mismo con otra manga y la glasa de relleno blanca.
¡Ahora llega la parte divertida! ¡Empezar a decorar nuestras galletas! Lo que yo hice fue que según iba necesitando las mangas, así les cortaba la punta, (muy poquito, para que me quedara finito el borde)
Primero hacemos el perfil con la glasa de delineado, y cuando esté seco (apenas tarda unos segundos) lo rellenamos siguiendo nuestro diseño. Yo hice todos los perfiles, y para cuando empecé a rellenar, el borde estaba totalmente seco.
Da trabajo, pero ¡merece la pena! ¡mucho!
A mí me quedó una espinita con esto de la decoración de galletas, la primera vez que lo hice. Pero tengo que decir que ¡ahora me encanta! y sin duda, ¡estoy deseando repetir!
P.D.: ¡Espero que os guste tanto como a mí!
viernes, 6 de diciembre de 2013
Conejo guisado en Olla exprés
Muy buenas tardes!
El otro día hice para comer un conejo guisado en la olla exprés que estaba para chuparse los dedos, y con el día tan frío que hizo (como si el resto de la semana hubiese hecho bueno, oye!) pues eso, que se agradecía un plato calentito.
En mi casa se lleva mucho eso del plato único, pero en esta ocasión, creo que es un plato muy completo. Espero que os guste.
Sólo un apunte más, el tiempo de cocción que os pongo es para que el conejo quede super tierno, casi se deshace con mirarlo, que es como nos gusta en casa, si os gusta un poco menos hecho, pues lo dejáis 5 minutos menos.
Bueno, vamos al lío :)
Ingredientes:
- 1 conejo entero
- 8 champiñones naturales
- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 2 calabacines pequeños
- 2 cebollas pequeñas
- 2 dientes de ajo grandes
- 6/7 patatas medianas
- aceite de oliva
- sal
- pimienta
- comino
- 1 vaso de brandy
- una pizca de azafrán
Bueno, lo primero que hay que hacer es poner la olla exprés al fuego, echamos aceite y pochamos la cebolla y los pimientos. Cuando la cebolla esté transparente, le añadimos los champiñones troceados (no muy pequeños, en cuatro partes llega) y los calabacines cortados en dados de tamaño medio. Le añadimos un poco de sal, la pimienta, el azafrán y el comino. Cuando los calabacines empiecen a estar tiernos, añadimos el conejo troceado (no hace falta que sea en trozos muy pequeños), le añadimos el vaso de brandy y lo ponemos a fuego medio dando vueltas continuamente.
Cuando el conejo empiece a sellarse, le añadimos las patatas, rectificamos la sal y cubrimos de agua, tapamos la olla exprés y cuando empiece a salir el vapor lo dejamos 25-30 minutos.
El tiempo de cocción depende de cómo os guste de pasada la carne y tiernas las patatas, a nosotros nos gusta muy tierna, así que lo dejo 30 minutos.
¡Y ya está! Es una receta muy sencilla de hacer y da muy buenos resultados. ¡Además queda con un caldito que está riquísimo!
Espero que os guste.
Espero que os guste.
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